martes, 17 de marzo de 2009

¡ COMBO NO...ICE SI !

Patrulla Nocturna

Claudio Monge Pereira


Llegué tardísimo, casi a la medianoche; tan cansado que sabía a ciencia cierta que no dormiría ni aunque me pusieran por delante la cama de la Reina Victoria. Pero venía feliz y realizado, después de la última jornada de esa primera etapa de lucha ciudadana contra el tal “Combo” del ICE.
Se había firmado el famoso documento de arreglo entre las partes allá en las instalaciones del Tribunal Supremo de Elecciones, y todos marchamos tranquilos hacia nuestros hogares. Quedaban atrás largas semanas de lucha encarnizada contra la voracidad de los ricos de este país y de los políticos vendelotodo, buenos para nada bueno; superficiales y demagogos como los curanderos colombianos que han invadido las radioemisoras nacionales con programas para ingenuos.
Llamé a Radio Monumental, al programa “Patrulla Nocturna” del periodista José Gabriel Durán Jiménez, y hablé durante más de media hora acerca del significado de esta lucha para enterrar al combo de los políticos - empresarios. Hablé lo más claramente posible, midiendo cada palabra y cada frase; con la intención pedagógica de dejar alguna huella positiva en ese espacio para trasnochadores bellagente. Pero antes de hablar, hice un recuento mental de todo lo vivido en esas semanas, ya que debí esperar casi una hora en línea para poder salir al aire.
Recordé la noche del viernes de Ochomogo: yo venía llegando de San José, era tarde; sin deseos de hacer nada más por ese día me tumbé sobre la cama. Me coloqué los habituales audífonos radiales y escuché en vivo cómo estaban apaleando a los agricultores que habían bloqueado ese paso tan importante. Supe que los periodistas de la emisora trasmitían su visión desde las imágenes de la televisión nacional. Me tiré de la cama cargado de cólera, y al mirar esas grotescas agresiones contra nuestros campesinos, sólo sentí deseos de salir volando hacia Ochomogo a enfrentarme a la policía. De hecho lo intenté pero no me dejaron salir de la casa: mis hijas, como si fueran un ejército inmenso, no permitieron que yo saliera a jugar de Quijote. Lloré como un inútil mi impotencia y mi limitación. Amanecí sentado jurando no escatimar nada para detener toda la porquería neoliberal que se había envalentonado para meterle sus garras, aún más, al pueblo costarricense. ¡Y así lo hice!
Por la mañana busqué entre mis herramientas aquel viejo casco amarillo que compré años atrás para protegerme de accidentes, le pegué la calcomanía de “Icetico” al frente y salí hacia San Pedro. Entré a la Universidad con ese casco puesto y todos se volteaban a mirarlo, y descubrí que esas miradas eran de aprobación. Ya no me lo quitaría más, hasta el día en que el Combo mordiera su polvito de derrota.
Ya ese mismo día por la tarde, aparecieron otros cascos que los universitarios iban a comprar en las ferreterías de San Pedro; y poco a poco ese casco amarillo se convirtió en el pabellón de los que se la habíamos jurado al gobierno vendido del señor Rodríguez.
Todo lo que hicimos giró alrededor del proyecto de ley que se discutía en la Asamblea Legislativa: lo leímos y lo destruimos artículo por artículo. Nos convencimos de que su cara oculta era la privatización de un Patrimonio Nacional; era su entrega a las manos de esa nueva nomenclatura de riquillos nacionales que nunca ha trabajado y que no sabe qué son los cayos. Convencimos al estudiantado de que su lugar estaba en la calle, al lado de los trabajadores del Instituto Costarricense de Electricidad y de los agricultores nacionales; y luego todos nos largamos para los centros de información a recibir más argumentos contra el Combo y a sumarnos a ese nuevo ejército popular que se aprestaba a combatir al nuevo filibustero.
Entonces, convertir el parque de Montes de Oca en auditorio fue una hermosa tarea, y desde sus bancas hacer curul popular y esclarecer a todos los caminantes las intenciones verdaderas de ese proyecto antipopular y egoísta. Luego saltar a las aceras y a la Avenida Central a repartir hojas sueltas y volantes a los conductores de vehículos públicos y privados. Y convencerse ahí mismo que contra el bloqueo mental de nuestros gobernantes se debía aplicar el bloqueo de calles importantes. Así fue como declaramos la Rotonda de la Hispanidad, trinchera universitaria de artillería intelectual contra el Combo de privatización de nuestras riquezas patrimoniales. ¡Y la hicimos vibrar con todo y su horrible mall!
De nuevo las canciones de los años sesenta sonando por los altavoces de las tumbacocos sindicales y estudiantiles; y algo más: los grupos de rock latino, argentino y mejicano, agitando los corazones de viejos y jóvenes con sus mensajes de amor y disconformidad. Ya no eran Quilapayúm y Alí Primera, ni los Mejíagodoy de toda jornada, ni Sólosilvio, ni el breve espacio en que no estás de Siemprepablo; eran otros pioneros en las calles del año 2000 los que con un nuevo lenguaje también le jalaban las orejas a los usurpadores de utopías y de metáforas; para que no fueran tan descaradamente comemierdas.
Por un lado los vendedores ambulantes, casi nicaragüense la mayoría, haciendo su agosto adelantado saciándole la sed y el hambre a los nuevos barricadistas del Ejército Amarillo de la Energía y la Comunicación; como diciéndonos: ¡Mirá compa, yo sé mejor que vos cómo es esta cojonada de enfrentarse al gobierno!, ¡No ves que a mí estas luchas allá en Nicaragua me catapultaron hacia Costa Rica y ahora soy hasta empresario en miniatura; gracias al Sandinismo irresponsable. Y por el otro, los propietarios del Mall San Pedro deseando que se derrumbara el puente sobre nuestras cabezas; tan llenas de ideas contra la venta de la patria y tan seguras de que sólo con barricadas y movilizaciones masivas, se podía detener a los que han fabricado clavos de oro con la tal globalización y modernización del estado costarricense.
Muchachas y muchachos ingresando a la Rotonda desde las calles aledañas a la Universidad de Costa Rica, a sumarse a los trabajadores afiliados al Sindeu que iniciaron esta iniciativa de bloquear ese lugar tan importante para atraer la atención de los que viajan a sus trabajos o sus negocios. O mejor aún, para establecer un centro operativo visible con la intención de que se incorporaran a esa lucha los miles de estudiantes de los colegios y escuelas vecinos. Para que los empleados de tantas oficinas aledañas se metieran en la fragua, y sobre todo los del edificio del ICE, aún timoratos y a la expectativa de lo que calcularan sus dirigentes.
Cientos de volantes de todos los colores, explicando los alcances de cada artículo de la combatida Ley, adornaban los bolsillos de los manifestantes como un arco iris de esperanza. Metros larguísimos de tela amarilla y tijeras confeccionando lazos y todo tipo de signos externos para la gente. Llantas viejas traídas de cuanto lote sucio hay alrededor de la Universidad; además de palos, piedras y cuanta porquería yace por esos lados invisibilizada por arte de la Municipalidad de Gabriel Zamora Márquez. Ramas secas, troncos, chatarra americana, botellas de todas las formas esperando la llegada inminente de la policía de don Rogelio Ram(B)os. Pintas que ahora se llaman graffitis, en todos los espacios posibles, demostrando la innegable calidad mental y espiritual de los enemigos del Combo. En suma, la Rotonda convertida en una enorme fábrica circular de sueños, en la cual hasta los locos inteligentes tenían su oficina.
Marchas y caminatas, encerronas y “paros activos de información” en el famoso Pretil; gentes bien intencionadas en pie de lucha y los vivazos de siempre robando cámara y tratando de figurar a toda costa; gentes de todo tamaño y color manifestando su inconformidad contra un Presidente demagogo y su equipo de trabajo, igualmente mentiroso y descarado. Y descubrimos en todos esos espacios que no se trataba sólo del Combo del ICE: era la expulsión de todo el malestar y el odio que la gente estaba sintiendo contra este Gobierno de los ricos, más descarado y calculador que otros; cuyos voceros hacían gala de una ignorancia supina y de un desprecio olímpico hacia las opiniones populares. Se puede afirmar que era una especie de ahora me saco el clavo por todo lo que estos cabrones han venido haciendo contra el pueblo humilde. Pero también era la muerte descarnada de un campesino dando vueltas alrededor de la cara de boberto de un ministro bobalicón que no sabe ni multiplicar y que constantemente llamaba a los manifestantes “tontosútiles.”
Muchos estábamos bien enterados de la esencia de tan nefasto proyecto, y otros tantos no lo conocían; pero eso no importaba porque lo realmente relevante era la incorporación de todos los sectores populares a esa lucha histórica y memorable. Sonaba en el aire la famosa respuesta que un campesino analfabeto, seguidor de Emiliano Zapata durante la Revolución Mejicana, le ofreció al periodista y escritor gringo John Reed cuando este le preguntó por qué se había enrolado en el Movimiento: “No lo sé. Sólo sé que siento algo muy lindo aquí en mi corazón.” Y esa era la enorme verdad del nuestro; innegable y clara como la certeza de que el Combo sería derrotado.
Nunca antes en nuestro país se había desencadenado una Revolución de tal calibre, cuyos dirigentes éramos todos, con Partido o sin él, con Sindicato o sin él, con Federación o sin ella, con líderes o sin ellos. Una Revolución sin planes, totalmente espontánea y anárquica, en cuyos escenarios asumía el papel protagónico cualquiera que así lo quisiera. El fantasma del viejillo Marx deambulaba con su benévola sonrisa al lado de todos los revolucionarios ticos, y probablemente recordaba su vieja pero increíblemente exacta fórmula: Para que una Revolución triunfe, debe darse una situación revolucionaria, en la cual tanto las fuerzas objetivas como las subjetivas demuestren que han alcanzado su grado máximo de madurez. “¡Tome chichí!”, habría dicho cualquier copero apagased. Ahí estaban las condiciones objetivas saltando y brincando como los peces del villancico. Y aquel sentir muy lindo en el corazón del campesino mejicano era el mismo de miles de costarricenses. Y por otro lado, los sindicatos carentes de metas claras y de liderazgo reconocido en una guerra de hojas sueltas; algunas más llamativas por el color del papel utilizado que por su contenido. Fuerzas objetivas y subjetivas jugando mirón mirón donde viene tanta gente en las rotondas y en las calles. Toda Costa Rica convertida en un Gran Pretil.
Pero lo importante era la demostración de esa inconformidad acumulada, con una aplicación muy a la tica de la situación revolucionaria: “Cuando los de arriba ya no pueden y los de abajo ya no quieren, es el momento.” Por más represión y más policía carabinera, cualquier intento de imponerle algo indeseable a un pueblo con un reconocido índice de escolaridad, es una tarea suicida que se paga caro y recibe además, feria. No significaban nada las asoleadas terribles, hasta el despellejamiento de narices, orejas y toda parte corporal expuesta; frente al inmenso placer de esperar la caída de los traidores y vendepatrias. No hay cansancio físico cuando el espíritu rebosa de energía y sus comunicaciones con metas superiores gozan de un alto voltaje...
Mientras esperaba mi turno al teléfono, recordé también al par de muchachos borrachos que me trajeron hasta el frente de mi casa. Ya yo literalmente no echaba: semanas de arrastrar los pies por toda la capital, comiendo copos con sirope y empanadas agrurientas, me habían debilitado un poco la doble tracción para subir hasta las montañas del Norte herediano donde vivo. Subía lentamente, pensando en el eterno algún día llego de los caminantes con experiencia; y repetía en voz alta versos de Machado y de nuestro Jorge y de Otto René y de Roque y de Neruda: “Puedo escribir los versos más tristes esta noche...”, “¿Hacia dónde debo huir que no sea mi propia alma, el alma que quería ser bandera en el retorno y que ahora quieren transformarme en trapo vil en este templo de mercaderes?”, “¡Vámonos Patria a caminar, yo te acompaño...”, “Yo no quiero un cuchillo en manos de la Patria...ni un cuchillo ni un rifle para nadie...”, “Bueno es saber que los vasos nos sirven para beber, lo malo es que no sabemos para qué sirve la sed.”
“¿Para dónde la lleva ingeniero?”. Para la Mata de Café. “Usted es del ICE...¿Verdad?” Entonces recordé que llevaba bien colocado mi casco amarillo con la calcomanía de Icetico al frente. Soy defensor del Ice les dije, y al rato viajaba cómodamente sentado en el asiento trasero de un confortable automóvil. “No hay que aguantar ni mierda mi viejo con esos cabrones, hay que darles duro porque ya ni guaro se puede tomar...dicen que van a privatizar la FANAL también, y ahí si nos lleva puta a los borrachos...”
Cuando me bajé, los muchachos se resintieron algo por no aceptarles su invitación a “enfiestarme” con ellos. Y se fueron despertando gallinas con la bocina de su carro: “Ice si combo no...”
“Señor – dijo una voz desde San José – hable.”
“Buenos días don José Gabriel, para Usted, para quienes lo acompañan en cabina, y para todos los patrulleros nocturnos. Si me lo permiten deseo referirme a esta enorme lucha del pueblo costarricense contra la mal llamada Ley de Modernización del ICE. Yo me llamo Teodoro y me estoy comunicando desde el cerro Zurquí. Quizás si el ICE fuera una institución privada yo no podría haber esperado tanto tiempo en línea, porque mi salario de trabajador no soportaría el costo por una llamada de ese calibre. No obstante, gracias al ICE estatal lo puedo hacer, porque sino esta llamada me costaría un ojo de la cara. Todavía se puede soportar. Pero además, gracias al ICE estatal yo puedo llamarlo a Usted desde estas remotas montañas y escucharlo nítidamente; hace pocos años eso era sólo un sueño para los habitantes de las zonas rurales del país. Esto me permite llevar mi pensamiento y mi sentimiento a todo el país a través de sus micrófonos y ondas... a mí que soy un sencillo trabajador que no puede pagar taxi porque para eso no da la cobija. Y recuerdo ahora la vez cuando escuché una charla del Dr. Franklin Chang Díaz en la Universidad, y él dijo que siempre sabía dónde estaba Costa Rica cuando circunvolaba el Planeta, por la gran cantidad de luminosidad que la cubría. Y me parece a mí que se debe al ICE estatal... y es más, don José Gabriel, yo he venido observando durante toda mi vida las montañas de Escazú, Alajuelita, Aserrí y todas las de ese macizo; y he visto con estos ojos cómo cada día se enciende un bombillo nuevo sobre sus faldas. Antes se veían potreros de día y tinieblas de noche. Ahora parece un portal; desde mi ventana, en estos precisos momentos mientras yo converso con Ustedes, veo todas las figuras caprichosas que se forman por las variadas direcciones de los tendidos eléctricos. Y todo ello es gracias al ICE estatal. Tienen electricidad y teléfono los ricos y los pobres.
Y les digo algo más: la comida cocinada con leña es muy sabrosa, pero nuestras mamás y nuestras abuelitas se enfermaban de los pulmones de tanto soplar y tragar humo; y hoy tenemos cocinas eléctricas que significan más salud. Ni qué decirle de las computadoras que usan los chiquillos de la escuelita del pueblo, los hijos de peones se la juegan con ellas y ya no los impresiona cualquier vendedor de baratijas o de cuentas de vidrio. Y yo siento que gran parte de la responsabilidad es de los trabajadores en general del ICE estatal: imagínese Usted don José Gabriel, y lo mismo le solicito a todos los patrulleros, qué sería de este país si este Instituto no fuera de todos los costarricenses. Valdrá la pena cambiarlo para que un hijito de papi y de mami pueda ir a un mall con un celular en cada lado de la cintura, como un nuevo conquistador de tierras que ya de por sí son casi suyas... yo, don José Gabriel, me siento muy orgulloso de este patrimonio, lo amo porque vivo su utilidad comunitaria o social; lo siento como parte de lo que es realmente mío en este país y por eso me entregué en estas semanas en alma, vida y corazón a defenderlo. Todo se puede mejorar, y se pueden y deben corregir aquellas cosas que de verdad andan mal para todos y no sólo para un grupo reducido de empresarios tagarotes que desea meter a Costa Rica en su caja de caudales... Y ya para no abusar de su confianza, ni de este maravilloso espacio que Usted me brinda, le quiero contar cómo llegué hasta mi casa hace un rato: Venía caminando desde San José porque el dinero que tenía no me permitió pagar un taxi para llegar hasta este cerro donde vivo. Ya a la altura de San Pablo no echaba pero iba con Dios; que es como ir lleno de utopías, ilusiones y sueños. Y fíjese Usted que el primer vehículo que pasó, a estas altas horas, se detuvo y su conductor me trajo hasta mi casa sin conocerme y con tanto peligro que ronda por las calles. Y sabe por qué se detuvo, don José Gabriel y amigos patrulleros: porque yo traía puesto sobre mi cabeza un casco amarillo con una calcomanía de Icetico, y eso le inspiró confianza a los muchachos que me ayudaron; igual que la confianza que despierta en nosotros los costarricenses, nuestro Instituto Costarricense de Electricidad.
¡Muchas Gracias por este maravilloso espacio don José Gabriel! ¡Buenos días a todos... y recuerden: el ICE no se vende, el ICE se defiende!









sábado, 15 de noviembre de 2008

la brevedad es la hermana del talento

LA BREVEDAD ES LA HERMANA DEL TALENTO


CLAUDIO MONGE



Don Jorge Porras Ugalde, pensador de pluma liviana y diáfana, nos brinda a los lectores la grata oportunidad de leer sus reflexiones, y a la vez, de leernos en ellas. Y de verdad que lo logra con transparencia y dimensión. Su trabajo es didáctico aunque él no se lo haya propuesto, es educativo inevitablemente y es pedagógicamente irreverente. ¿ Por qué ? Porque con claridad meridiana de verano, nos lanza un conjunto de ideas – bomba, capaces de “terremotearnos” o estremecernos. Esa es una de las grandes fortalezas de esta breve obra del pensador que se revela en don Jorge. Y es bueno y justo destacarlo, porque de la aparente sencillez literaria intrínseca y de la estructura económica del lenguaje de las que hace gala el autor de estos “ENSAYOS FILOSÓFICOS”, se desprende un bagaje cultural sólido y consolidado.

Afirmaba el gran escritor ruso y médico cirujano, Antón Páblovich Chéjov, que “LA BREVEDAD ES LA HERMANA DEL TALENTO”, y a todas luces de la lectura de la obra de don Jorge, se concluye que esta famosa expresión del Maestro ruso del relato corto, es perfectamente aplicable a esta propuesta literaria y filosófica del autor. Estos ensayos son directos y precisos, escritos sin ambages y sin rodeos. Dicen lo que deben decir sin importar las reacciones que susciten en los lectores. Pensaba decir que son flechas directas, pero sería mejor afirmar que son dardos precisos: no desperdician el aire arrastrando una larga cola; van directo al blanco y por ello dan en el centro. Sin duda este escritor es chejoviano.

Se nos revela en sus ensayos como conocedor del oficio de pensar y como perito en el manejo del idioma: lo que economiza en palabras y frases lo desparrama en ideas – bomba que a ratos conmueven y a ratos tranquilizan. Es como el trabajo de uno de esos artistas plásticos orientales que son capaces de reflejar un paisaje completo sobre un grano de arroz. Le permite al lector atreverse a ir más allá y desafiarse a sí mismo retándose a pensar y a opinar.

Aborda los temas con precisión y con sapiencia, desde el terrible flagelo de las drogas comunes y corrientes, hasta el peligro de confundir a Dios con la religión o al BIEN COMÚN con el sentido común.

El autor nos da en bandeja un trabajo polémico y retador; valiente. Metafóricamente, podríamos afirmar que cada uno de los 21 ensayos son propulsores para saltar, no al vacío, sino a otros estadios de la reflexión. El lector, casi sin notarlo, al finalizar su lectura de cada ensayo, es “víctima” de una distracción - embeleso provocada por el reto que lanza la precisión lingüística de cada escrito y a la vez, la amplitud reflexiva que desata:¡ Nos quedamos pensando largo rato antes de emprender la lectura del siguiente trabajo! Nos “distraemos” pensando en lo propuesto o lo despellejado. Cada ensayo de don Jorge es un mundo, y antes de recorrer el siguiente, es necesario haber salido del anterior sin deudas de reflexión.

Se ha asegurado que el ensayo es la ciencia sin la prueba, y que además, en cada ensayo se refleja un alto grado de subjetividad. Don Jorge Porras lo practica y lo reconoce desde los primeros párrafos de su libro, por eso el peso de la obra, siendo suculento, es así mismo llevadero en la medida que los axiomas que escudriña son andamios para cruzar de un edificio de ideas a otros: ¡El único peligro es caer al abismo de la luz donde muere la indiferencia! Y digo peligro porque pensar es peligroso y conlleva riesgos muy elevados. Uno de ellos es hacer que los demás por fin piensen, con lo que se socava el pedestal de los mediocres que nos han gobernado muchas veces, nos han sermoneado cada domingo, nos han embobado con futbol malísimo o nos han engañado con la demagógica proclama de dar al pueblo un sistema educativo liberador, cuando los productos que se ven y escuchan por doquier nos dicen todo lo contrario.

Brindo a don Jorge Porras Ugalde, desde esta provincia herediana de maestros pensadores y escritores, una ovación sincera y un agradecimiento por contribuir al ejercicio del pensamiento de los lectores…¡¡¡COSA QUE LE AGRADARÁ A LA PATRIA, PERO QUE LE DISGUSTARÁ A LOS MEDIOCRES QUE HAN APRISIONADO LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y A LOS FLOJOS QUE HAN CASTRADO NUESTRO SISTEMA EDUCATIVO!!!


CLAUDIO MONGE
SAN ISIDRO DE HEREDIA, AGOSTO DE 2008.

EL RELOJERO DEL SUR

EL RELOJERO DEL SUR

CLAUDIO MONGE PEREIRA


De la manera tan natural que papá aceptaba el fin de las cosas y de los procesos, un buen día aceptó que ya sus años y sus crujidos no le permitían continuar siendo zapatero, por eso, ordenadamente guardó sus viejas y originales herramientas después de limpiarlas. Papá las limpiaba cada día después de su jornada, pero esta vez yo percibí algo más en sus ojos y en sus movimientos: en verdad las acariciaba como sólo se hace ante las despedidas definitivas.

Recuerdo cuando él me contó cómo las adquirió. Yo era aún escolar y amaba mirarlo desatando sus destrezas con ellas. Para mí él jugaba y se divertía haciendo maravillas con el cuero. Papá no deseó que nosotros fuésemos zapateros, pero cuando uno lo miraba trabajando notaba el amor que ponía en su labor. Él quiso que fuéramos profesionales y por ello sólo manipulábamos las herramientas cuando salía a su recreo cotidiano al billar de la Cañada, o al negocio de su amigo de juventud Paúl; allá al costado Norte del Mercado Central…casi llegando a la esquina NE.

Habrá mucho qué escribir acerca de lo que significó la zapatería de papá para nuestras vidas, y esa tarea me la prometo para uno de estos días, cuando ya ese oficio casi fue desaparecido por el gran capital y el mercado; avasalladores de toda dignidad humana.

Lo cierto es que mi viejo empacó sus herramientas y las guardó en un cajón que él mismo manufacturó, porque además papá le hacía a casi todos los oficios artesanales: ebanistería, carpintería, fontanería, electricidad, albañilería, pintor de brocha gorda y todo oficio útil para la vida de la sociedad. En nuestra casa si que jamás se necesitó un marido de alquiler: cuando “maguiver” apenitas iba, ya mi viejo venía de regreso. Andaba ya por los setenta años y aquellos martillazos sobre la vieja pata alemana de hierro, le estremecían su noble corazón y le maltrataban probablemente los muslos que otrora fueran vigorosos. Desde sus catorce años había sido zapatero. Atrás quedaban 56 años de oficio ejercido con nobleza y honestidad para los demás. Durante más de medio siglo reparó con amor lo que otros destrozaron. En ese tiempo, entre martillazo y cuchillo curvo sobre las suelas, nacimos sus once hijos.

Al día siguiente papá salió temprano de casa y regresó hacia el medio día cargando una bolsa de manigueta; aquellas bellas bolsas amigables con el medio ambiente y con nuestro estómago. Pero en esa ocasión papá no sacó tosteles ni maní ni nada de sus mágicos fondos. No sacó nada y sólo la guardó. Por la tarde dispuso sus herramientas caseras de hacedor y construyó una mesita muy corronga, toda bonita ella, pero muy diferente a las mesas que él mismo hacía para su oficio de zapatero: era más alta y tenía una especie de barreritas al frente y a los lados. Se construyó un banco más alto de lo habitual, todo de madera y no como los de zapatería, cuyo asiento era de cuero completo o de cuero en fajas trenzadas como en un pastel. Colocó una bombilla colgando del cielorraso, cuya luz cayera directamente sobre la mesita y no se desperdiciara nada. Además, a un lado, dispuso un estuche de lona caqui amarrado con cordones verde musgo y tres lupas de distinto tamaño. Papá iniciaba así una nueva etapa en su vida…la última batalla de un obrero.

Nuestra casa era pequeña, construida por el INVU cuando esa institución todavía tenía un estatuto de dignidad; era pequeña porque nosotros éramos muchos. Entonces todo se escuchaba de tabique por medio, por eso la noche de ese día, yo oí cómo papá descargaba el misterioso cargamento de la bolsa de manigueta sobre la mesita corronga. Me dormí soñando qué sorpresa tenía mi viejo para la mañana siguiente.

Eran relojes. Muchos relojes de todos los tamaños. Brazaletes de metal y de cuero. Sin brazalete. Color oro y color plata. Caminando y detenidos. Gordos y delgados. Grandes y chiquitos. Redondos, cuadrados y rectangulares. Relojes y más relojes…¡Muchos relojes! Los había comprado “de a puño” en el refuego, allá por la vieja cocacola, donde casi todo era posible.

También tenía lentes y varios monóculos de aluminio y de plástico, pinzas diversas, desarmadores chirrisquitos, unos martillitos de ensueño, alicates de punta, un cuchumbito de aceite y otras corronguras. Siguiendo su acostumbrado estilo de hombre muy ordenado y pulcro, todo lo tenía dispuesto sobre una franela blanca.

Pasó varios días como chiquillo con juguetes nuevos, armando y desarmando relojes, aprendiendo a sostener el monóculo con los músculos de sus párpados y sus cejas. Y se hizo relojero, el relojero del Sur…de los Barrios del Sur quiero decir: la Kennedy, la López Mateos, Paso Ancho, Luna Park, Sagrada Familia, la Quince, Hatillo Uno, la Verbena y hasta del recién fundado Aguantafilo. Ese era mi Viejo ahora. Un relojero a los setenta años y hasta que murió. Aprendió bien su oficio y lo disfrutó, y con él, un nuevo metalenguaje intrínseco a los relojeros del mundo. Y lo hablaba como el campesino desplazado que aprende el lenguaje extranjero de la ciudad; pero sólo al principio, porque luego amplió su vocabulario hasta el grado de ser un habitante más de las esferas del tiempo.

Su fama se extendió por esos barrios y la gente lo buscaba para que les repara sus relojes: papa era ahora un relojero reparador. Y lo hacía muy bien y con pericia. Sus ancestrales hábitos de habitante respetuoso del planeta y del Universo, le permitían ver la utilidad de todas las cosas, por ello era un excelente reparador. Es decir, un magnífico caballero de la Naturaleza y de la Sociedad; o sea, de la Humanidad.

A la par del nombre de Paúl que ya escuchábamos de vez en cuando, comenzamos a escuchar otro que mi Viejo pronunciaba con mucho respeto: don Julio Fernández. Y así, humilde como era, papá dejaba que se viera una especie de orgullo en él cuando decía que venía de la Relojería de don Julio Fernández. Don Julio me dijo. Don Julio dijo. Don Julio me recomendó. Esta revista me la dio don Julio. Don Julio Fernández ya era como un habitante más de nuestro reducido mundo de familia de la clase trabajadora.

Al tiempo papá vendía relojes nuevos a pagos y yo sentía que mi Viejito progresaba aún a esa edad. Ya casi se arrimaba a los ochenta. Nunca le pregunté cómo hizo para prosperar porque él siempre fue revolucionario, de los que miran sólo para arriba y hacia delante. Lo cierto es que hasta se compró un carro nuevo a medias con uno de sus yernos y viajaron a Panamá varias veces a comprar mercadería. Un día se cansó y le dejó el negocio a mi cuñado. Poco después murió, después de pronunciar mi nombre y decirle a mamá: “¡Dora…yo creo que hasta aquí!” Le agarró la mano a mamá, se la besó, cerró sus ojos negros y se fue.

Hoy me senté a escribir estas notas como quien no quiere la cosa, motivado por un mensaje de correo electrónico, firmado por doña Flora Fernández. Ella me envía una copia de la entrevista que le hizo un periodista de la Nazi, en la cual describe parte de su Historia Familiar. Desde que nos juntamos a soñar que podemos derrotar al neoliberalismo salvaje y seco, recibo muchos mensajes por ese medio. Muchos son de doña Flora, a quien no tengo el honor de conocer. La he leído muchas veces y reenvío sus atinados mensajes a mis amigos y familiares. La he leído como hoy, sólo que hoy fue diferente, porque hizo que este Corazón que sigue clamando No a la venta de mi Patria, hiciera puchitos de sollozos al recordarme a mi Viejo. Me imaginaba al abuelo de doña Flora allá por la iglesia de la Soledad y miraba otra vez a mi Viejo con su bolsa de manigueta repleta de cuerpecitos de tiempo y de esperanzas. Llenita de sueños como a él le gustaba. Sólo que don Julio abuelo apenas comenzaba a vivir y mi padre ya iniciaba su regreso al Mundo de la Justicia.

¡Gracias doña Flora Fernández! Ahora estoy seguro de que su padre y el mío fueron amigos. Ahora tengo la certeza, después de saborear su entrevista, que don Julio Fernández le tendió su mano solidaria y noble a mi papá; a mi amado Viejo…al Relojero del Sur.


San Isidro de Heredia, 7 de junio de 2008-06-07
Casa MONHER.

FIDEL, Y LA MATEMÁTICA SIN NÚMEROS

sábado 15 de noviembre de 2008

Guillermo Guzmán
(desde Venezuela, especial para ARGENPRESS CULTURAL)
Nunca he sido ni he de ser capaz de tratar apropiadamente todas las aristas de un tema. Sí estimo que el todo es más que la suma de las partes -como suele decir la gente por ahí-siento entrar en el terreno de la filosofía, así que reculo, obvio, es que tampoco me gusta tocar una tecla y otra tecla y no poder hilvanar una melodía pero, ¡qué carajo!-para luego es tarde- hablaré de Fidel, o, mejor decir, intentaré hablar acerca de Fidel, pese a que, hacerlo sin las apropiadas competencias lingüísticas, es como una temeridad insensata -valga la hipérbole- a menos que consulte a Noam Chomsky, es decir, ¡a Chomsky!; pero, no, “Chomsky debe estar muy ocupado ahora”, y mucho menos me atendería, de él saber quien soy yo.La capacidad de comprender cantidades infinitamente grandes o infinitamente pequeñas, requiere del establecimiento de relaciones entre el pensamiento, la imaginación y la memoria, y del ejercicio de percepciones muy complejas.Uno a uno somos diferentes. La calidad y la cantidad de nuestros conocimientos acerca de las realidades que nos rodean, son distintas y, ese desequilibrio es una especie de energía que nos empuja hacia el acercamiento y/o hacia la confrontación. Ello es parte de nuestros enfoques acerca de la paz y acerca de la guerra.Las energías que nos impulsan hacia uno u otro lado se enriquecen, para bien o para mal, con el conocimiento que tengamos acerca de nuestra realidad, lo que puede desembocar en la posibilidad de vivir en paz-efectivamente-o en guerra.Pero, lamentablemente, las decisiones de hombres insensatos quienes ostentan posiciones de poder bélico, arrastran a millones y, en particular, a niños y a ancianos quienes no pueden decidir su propio destino.Subsistir -una conducta primitivamente lógica, considerada desde la perspectiva histórica, y desde luego, anterior a las consideraciones de Charles Darwin- no pudo partir de talentos matemáticos porque, para entonces, obviamente, la Matemática no se había inventado pero, es de suponer que el hombre primitivo ya calculaba de manera intuitiva y, además, los procesos verbales han debido ser tan incipientes y rudimentarios como escasa es hoy, la compasión de los gobernantes guerreristas.Por otra parte, las incidencias de mensajes religiosos que no están al día sino, fondeados en el pasado funesto de la inquisición medieval y, por supuesto, aferrados al más pernicioso dogmatismo, impactan de manera incesante a la cultura humana y le impiden avanzar hacia modernas formas de coexistencia como el socialismo bolivariano, universal por excelencia.La plenitud de la conciencia ha de corresponder al ámbito de la Matemática sin números porque el conocimiento profundo se nutre de percepciones objetivas pero, además, de percepciones extrasensoriales.Antes y después de cada percepción puede darse un proceso lógico pero, la percepción puede no estar entre procesos lógicos, no obstante, se presenta y resulta válida y además, trascendente.El conocimiento no es sólo lo que se expresa sino, además, lo que no se expresa. Fidel expresa lo que debe expresar y se guarda lo que debe guardar, darle armas al enemigo es una grave falta de conocimiento.Inclusive, la capacidad de acceder al conocimiento matemáticamente valedero, requiere de momentos precisos porque, si vas a algo antes o después de que puedas aprehenderlo, tendrías que resolver problemas adicionales y, es en el caso de los pueblos sometidos y esclavizados por parte de los poderosos, algo que debes intentar resolver, inventando estrategias de participación, de ahí, la democracia participativa.Sabemos -como todo el mundo lo sabe- que el origen exacto de cada cuestión suele ser, un dato que falta, lo que nos obliga a trabajar sobre esquemas y, la unívoca característica del esquema es, ser incompleto.Si la humanidad ha vivido hasta el sol de hoy, pero, especialmente, a partir de la insurgencia del capitalismo, en una guerra permanente con escasos momentos de paz, entre otras causas, puede haber influido la falta de conciencia respecto de una propuesta universal de humanismo, no del humanismo burgués sino del humanismo revolucionario porque para quienes militen a favor del humanismo revolucionario, nada en la Naturaleza parece estar aisladamente, aparte de que nuestros conocimientos al respecto, provienen de muy diversas fuentes, algunas apropiadas y otras, deliberadamente torcidas.No saber cuanto conocer el mundo, es lo de menos. Para un hombre, si sabe donde está parado y además no se desentiende de lo que pasa a su alrededor, esto le permite orientarse en una dirección especial: el conocimiento.La inteligencia humana tiene factores generales que nos competen a todos. Esos factores no están siendo abordados sino, contrariamente, manejados para llevarnos a la confrontación y, Fidel lo viene diciendo de una u otra manera, a través de sus reflexiones.La información es una peligrosa arma de guerra si está manipulada, los grandes medios de difusión de informaciones están globalizados bajo un solo patrón: mentir, mentir y mentir. Para nada, la ética tiene que ver con lo que se difunde a los pueblos, sólo es cuestión de taquilla y nada más.Pero, mientras todo esto sucede, nosotros los venezolanos vemos a Fidel a cada rato, transformado en frascos de medicamentos, en médicos que andan por ahí curando al pueblo, lo vemos en los bombillos ahorradores de energía eléctrica, en monturas de lentes, en operaciones quirúrgicas de alta tecnología capaces de devolver la vista a los más pobres e inclusive, a los no tan pobres, en computadoras capaces de sistematizar los síntomas de determinadas enfermedades, en muchas cuestiones pero, una de las más impactantes formas a través de las cuales uno puede ver a Fidel es mediante sus reflexiones cargadas de vaticinios y de esperanzas respecto al porvenir del socialismo.Pudiese pensarse que Fidel ya no está en el poder pero, tal vez suceda que él haya pasado a otra forma de poder muy superior, a la que sólo llegan los hombres verdaderos, tanto que nadie pueda destronarlo, me refiero al cariñito del pueblo, un lugar sagrado al que, de uno llegar ya no puede echase pa`tras, y es que el Universo tiene un centro tal como lo tienen todas las cosas, la rueda, no podría girar con armonía sin un centro al cual referirse, las hormigas van y vienen a buscar su comida respecto de un centro de operaciones, igual que lo hacen las abejas, y el obrero que va todos los días al trabajo y regresa a su casa a descansar. El centro respecto al cual gira la vida de un revolucionario verdadero no es otro que el cariñito del pueblo trabajador.Total, que de lo que se trata es de la naturaleza del centro, si éste cumple o no sus funciones y, el sentido de descentralizar lo que debe tener un centro para que pueda funcionar, está asociado con el caos, con el desorden, con la ineficacia y con la destrucción.El imperialismo se desvela por matar a Fidel de alguna u otra forma. Físicamente ya no podrán hacerlo, así que tratarán de matarlo de otra forma y tampoco podrán pero, mientras haya en el Hemisferio un solo niño que desconozca quien es Fidel, la tarea no será nada fácil.El Gringo trata de destruir el centro de toda actividad constructiva en cada uno de nuestros países.Quieren matar no sólo a Fidel sino, a Chávez porque Chávez es el centro aparente de nuestra acción política acá en Venezuela. Quieren matar a Evo, a Correa y, a Ortega -por iguales razones-. A Cristina no pero, sí pretenden arrodillarla y torcerle el brazo. A la Bachelet, ni con el pétalo de una flor -Bachelet es una simple muñequita con hilos que es movida desde El Pentágono y desde el Departamento de Estado, con gran delicadeza para no remover las huellas de Pinochet-. Y, Lula no tiene carácter suficiente para hacer una revolución en Brasil.Pero, ante todo, el gran centro es el corazón del pueblo trabajador, que determina con su esfuerzo infinito la correlación de todos los factores de la producción. Y, el gringo ataca ese centro de manera incesante y deliberada, con el arma de la ignorancia.Lo primero que hizo el gringo antes de atacar a Irak, fue un embargo de alimentos y de medicinas. En consecuencia, lo primero que deben hacer nuestros países, es asegurar la producción de alimentos y de medicinas. Lo primero que hizo Fidel luego del triunfo de la revolución fue asegurar-tengo entendido- el suministro de leche para los niños menores de catorce años.Fidel es Fidel pero, a cada pasito del tiempo más parece él, estar por ser Fidel. Y es que nada se mantiene como primitivamente era, por fortuna o por desgracia los seres humanos siempre estamos entre límites muchos de los cuales deben ser traspasados audazmente y con inteligencia; los límites que tratan de cercar la conciencia popular y confinarla a la esclavitud de la producción capitalista son, por excelencia, objetivos de todo proceso verdaderamente liberador, para ser derribados. El analfabetismo es tan pernicioso como el academicismo encopetado y opresor. La ignorancia y el conocimiento pueden ser la misma cosa si éste no está al servicio de la sociedad, si no está en función de un planteamiento ético válido.La ética de la burguesía es una y la ética revolucionaria es otra. Lo que es válido para un sinvergüenza no puede serlo para nosotros, así de sencillo; decidir entre el sí y el no puede ser un dilema para algunos agazapados dilemáticos a la hora de la chiquita, así que en la medida en que podamos contribuir a elevar el nivel de conciencia de cada persona, estaremos en el camino verdadero.Cuba ha sido sometida a dura prueba y ha resistido con estoicismo porque ha estado en el camino verdadero, otros se habrían rajado, Cuba no se raja, hay que volver los ojos hacia Cuba, para vernos en ese espejo de dignidad y coraje.Fidel tiene mucho que ver con la moral de Cuba. Hay quienes se distraen considerando que Fidel es el centro y, no lo es, el centro de Cuba es el corazón del pueblo cubano pero Fidel es un hilo conductor como lo es Chávez acá, o como Evo, Daniel y Correa en otros lugares de nuestra Patria Grande. Así que la manía del gringo, de intentar destruir el centro, seguirá fracasando.Fidel es un “Boxeador inteligente” que sabe usar sus añagazas de manera estupenda, usa la matemática sin números magistralmente cuando, más que reflexiones hace sentencias acerca del destino de la humanidad. Es que ante un enemigo peligroso y prepotente como los gobiernos de USA, esgrimir la moral y la inteligencia en su más alto nivel es una gran defensa.Pero, además, Fidel emplea los números y eso no está demás. Él cita cifras que ponen en evidencia el contexto escalofriante del mundo capitalista.Puesto que he aprendido de las magistrales orientaciones que hace Fidel en sus cotidianas reflexiones. Me permito citar- en consecuencia-alguna idea extraída de la cotidianidad del trabajo de los obreros.La defino como “estrategia del colector” y voy al grano: El colector de una cloaca suele tener diámetros que varían- de par en par- entre 8 y 22 pulgadas, de acuerdo a las necesidades; se trata del tubo matriz al que van empotradas las descargas de cada casa, y que va a lo largo de la calle.Cada descarga suele bajar al colector mediante tubos de 6 pulgadas de diámetro. Y, a lo que quiero llegar es a los siguientes detalles.La pendiente del tubo de descarga debe ser de 1,5 centímetros por cada metro lineal; mientras que la pendiente del colector central debe ser de 4 milímetros por cada metro lineal.Si estos parámetros no se cumplen va a ocurrir que se obstruya la cloaca. Es que si se le da mayor inclinación- es decir, mayor pendiente-al colector, ocurrirá que el líquido se escurre muy rápido y deja sólido en el camino, que al acumularse, tapona el flujo total.Y, si le das menor inclinación, entonces tampoco fluirá lo que debe fluir.En cuanto a la descarga de la casa, esta debe fluir de manera óptima bajo el parámetro matemático expresado.A los contra revolucionarios hay que aplicarles la estrategia del colector para que bajen, tanto en sus formas líquidas como en sus formas sólidas, por donde deben bajar hacia el gas de los pantanos, hacia el basurero de la historia.Hay que hacer grandes esfuerzos para desarraigar los condicionamientos de lo perverso y encaminarnos hacia la felicidad de los pueblos, mucho de lo que desarraigamos con la marcha de una revolución verdadera, puede servir de “abono” pero hay “desechos” que deben ir a parar a alguna parte, por irrecuperables, por inservibles. Pero, hay que desentenderse de los factores contaminantes, de manera metódica y no a lo loco. Nunca debemos descartar que alguna alhaja ruede inadvertidamente por el inodoro y haya que rescatarla en la curvatura del sifón.El Socialismo que puja por nacer debe comportar un nuevo humanismo revolucionario, ajeno al humanismo burgués, que es otra cosa muy distinta aunque suene igual, es que la validez de un concepto tiene mucho que ver con la realidad social, lo que es válido para algunos no lo es para otros, para un sinvergüenza es válido esquilmar al pueblo trabajador pero, para nosotros, todo lo que perjudique al pueblo debe ser enfrentado y abatido.Hoy, los pueblos del Sur están más atentos a su destino y, Fidel tiene mucho que ver en ello, su ejemplo, su constancia su entrega total al pueblo cubano ha traspasado los límites entre los cuales el imperialismo quiso encerrarlo, subestimando el coraje del pueblo.Si en una fábrica el trabajador aislado trata de arreglar su problema con el chupasangre, siempre va a ser vencido.La unidad de los trabajadores en torno a un liderazgo verdadero, es indispensable y, hablo de liderazgo, más que de líder. El principio vital y cualitativo que comporta la unidad verdadera de los trabajadores es superior a la suma cuantitativa de los mismos, hombre por hombre.Fidel se ha encaramado más arriba del clásico concepto de poder y desde ahí formula sus teorías.Las teorías también se corroen como la mayoría de los metales pero, las de Fidel parecen de oro.Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.
Publicado por ARGENPRESS en 12:19
Etiquetas: Guillermo Guzmán, Reflexiones

jueves, 10 de julio de 2008

SAN ISIDRO DE HEREDIA DEFIENDE EL VOLCÁN BARVA

¡LIBERTAD PARA EL BRAULIO CARRILLO!

EL SIGUIENTE, ES EL TEXTO ÍNTEGRO DEL ACUERDO UNÁNIME DEL GOBIERNO LOCAL, ACTA 38-2008, DEL CANTÓN DE SAN ISIDRO DE HEREDIA. LA PAZ CON LA NATURALEZA SE CONTRUYE CON HECHOS...NO CON DISCURSOS TELEVISADOS Y FALACIAS EMPRESARIALES.


San Isidro de Heredia, 22 de junio de 2008

De: Comisión Municipal de Medio Ambiente
Para: Concejo Municipal

Asunto: Acuerdos y Recomendaciones para el Órgano Superior

Señor
WILLIAN VENEGAS ARAYA
Presidente del Concejo Municipal

Estimado Señor Presidente, le rogamos someter a conocimiento del Concejo Municipal, los siguientes acuerdos y recomendaciones:

ACUERDO 678-2008 de la Sesión Ordinaria 35 – 2008

Asunto: SOLICITUD DE DON CARLOS MANUEL ÁLVAREZ, DE LAS ASADAS DEL CANTÓN DE BARVA DE HEREDIA

1) La COMISIÓN MUNICIPAL DE MEDIO AMBIENTE (COMUMA) de San Isidro de Heredia, recomienda al CONCEJO MUNICIPAL, ACOGER LA SOLICITUD, PARA QUE ESTE GOBIERNO LOCAL LE SOLICITE AL DR. OSCAR ARIAS SÁNCHEZ, PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, VETAR EL PROYECTO DE DESARROLLO TURÍSTICO DEL VOLCÁN BARVA, y en su lugar, acorde con la iniciativa de “PAZ CON LA NATURALEZA”, y con la recomendación del QUINTO CONGRESO NACIONAL DE ASOCIACIONES DE DESARROLLO, solicitarle al señor Presidente:

“DECLARAR LA ZONA DE REFERENCIA, PATRIMONIO NACIONAL PARA LA PROTECCIÓN DE LOS RECURSOS HÍDRICOS Y AMBIENTALES, FUENTES DE VIDA, SALUD Y DESARROLLO ECOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE HEREDIA, Y POR ENDE, PARA BENEFICIO DE TODO EL PAÍS.”


Firma:

Regidor Propietario
Claudio Monge Pereira
Presidente de la COMUMA


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